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Septiembre
27
dom
2015
«Nos animamos a invertir en Avilés por su industria»
Presidente del Grupo Principado Chile, brazo inversor de la familia Torre Villar, acaba de rehabilitar un edificio en pleno centro de Avilés y estudia otra compra Lucio Torre Vega Empresario
Lucio Torre, el jueves, delante del Edificio Río Cares. / MARIETA

Tiene 75 años y la vida resuelta. Podría retirarse a caminar sus diez kilómetros y su hora de natación diaria por cualquiera de las playas kilométricas de Chile y disfrutar sin sobresaltos de lo ganado en una larga vida laboral. Pero esa actitud no casa con Lucio Torre Vega (Bores, Peñamellera Baja, 1940) que prefiere arriesgar, invertir y generar actividad económica a permanecer de brazos cruzados.

El empresario emigró con 19 años a un Chile mucho más pobre que su Asturias natal donde comenzó trabajando como aprendiz en la panadería de unos parientes. Ahorró y a los 23 años compró su primer negocio en Santiago, «una cervecería en un mal barrio». Con «muy poca experiencia y mucha ilusión» terminó de pagarlo -el equivalente actual a tres mil dólares- y decidió comprar otro negocio en un sitio mejor. Fue escalando poco a poco y adquiriendo experiencia hasta convertirse en el propietario de la cadena hotelera Principado de Asturias en Chile y los restaurantes La Terraza, La Hacienda y La Hacienda Gaucha, entre otros. Tiene inversiones hosteleras en Argentina y apartamentos turísticos en Cantabria. En Asturias acaba de estrenarse con la apuesta por el antiguo edificio de Del Río, ahora Río Cares. Un inmueble que se había deteriorado considerablemente y cuya compra cerró en 2013.

Afable, simpático y locuaz, Lucio Torre estuvo el jueves en Avilés con su mujer y socia en el grupo empresarial Principado Chile, María del Carmen Villar. Y anunció que ha llegado para quedarse.

«Ver chimeneas nos convenció de que aquí hay trabajadores con sueldos decentes»
Es la primera vez que invierte en Asturias. ¿Tenía ganas?
Me tira mucho la tierra donde nací y siento un arraigo profundo. Siempre había valorado la posibilidad de invertir en Asturias y cuando pasó el 'boom' inmobiliario, que los precios se relajaron un poco, me entusiasmé.

¿Y por qué Avilés?
Hubo dos cosas que nos terminaron de animar: la buena acogida en el Ayuntamiento, a los que conste que no hemos pedimos nada, solo quisimos tenerlos informados de nuestras intenciones, y otra cosa que a los avilesinos no les suele gustar, las chimeneas.

¿Perdón?
Venir por la autovía y encontrar una ciudad que todavía tiene industria, con miles de trabajadores con sueldos decentes nos convenció de las posibilidades de Avilés.

Aún así, estamos hablando de una inversión con cierto riesgo en un momento de inestabilidad económica.
Pero me gustó mucho la ubicación del inmueble. Me parece la mejor zona comercial de Avilés. Y tengo que reconocer que nunca había imaginado tener una propiedad en Avilés o en Oviedo, siempre me había tirado más Madrid. Pero no estoy arrepentido.

¿Nada ni nadie le echó para atrás?
Ni para atrás ni para delante. Jorge (Estrada, empresario y abogado, representante de sus inversiones en España) puso todas las pegas del mundo. Mi mujer tampoco veía más que un edificio viejo, pero los negocios los decido en solitario. Solo cuando están firmados los comento y pido opinión.

¿A cuánto ha ascendido la inversión?
Si le digo la verdad, no sé la cifra exacta.

¿Y el precio del metro cuadrado de las oficinas?
En torno a once euros, dependiendo de si el despacho es interior o exterior. Cuando el edificio esté a pleno rendimiento podrá albergar a unos ochenta trabajadores, con todo lo que eso supone de movimiento para la zona.

En la inauguración del Edificio Río Cares anunció que estudia otra compra en Avilés. ¿Tanta confianza tiene en la ciudad y en el mercado?
Respecto al que acabamos de finalizar, pocas esquinas comerciales tan buenas como esta hay en la ciudad. Yo diría que es la mejor. Respecto al mercado inmobiliario, lo veo más alegre. Los precios han sufrido algún repunte, pero están estabilizados. Además, Avilés apenas ha sufrido burbuja inmobiliaria. No hay stock de vivienda, por ejemplo.

¿Puede avanzar algo de ese inmueble que le interesa?
De momento, no. Estamos tanteando, no tenemos prisa. Pero sí puedo decir que acabamos de comprar un edificio modernista en la calle Valdés de Oviedo, junto al de la Jirafa. La idea es la misma que aquí: rehabilitarlo y sacarlo en alquiler.

En su país de residencia y en Argentina tiene hoteles y parrillas. ¿Cuál es su filosofía de inversión aquí?

Solo me interesan edificios en el centro de las ciudades porque la última crisis ha demostrado que son los últimos en perder valor y son los primeros en recuperarse. Creo, y así lo compruebo con el bajo comercial de nuestro edificio Río Cares, que los grandes comercios quieren volver al centro de las ciudades. En el caso de Avilés es una ciudad muy habitable, en la que se ha recuperado para el paseo del peatón todo el centro urbano.

El jueves estuvo arropado por decenas de personas. ¿Está satisfecho con la acogida dispensada?
Mucho. Tengo que decir que todo han sido facilidades desde la administración local. De hecho, en comparación con otros sitios, aquí ha sido bastante ágil la tramitación, que por norma suele ser lenta y muy burocrática.

Fue lo que más tiempo llevó en esta obra desde que se firmó la compra del inmueble, ¿no?
Sí. Más o menos, un año porque, al ser un edificio catalogado, hubo que gestionarlo a través de Cultura, en la administración autonómica.

¿Y en su país tiene algo en mente?
Ahora mismo hay un poquito de recesión, aunque no es para alarmarse. Siempre ha sido el mejor país de Sudamérica, pero ahora está todo un poco parado. La última inversión que acometí fue la reconversión del antiguo cine Pedro de Valdivia en la parrilla La Hacienda Gaucha.

¿Son sus restaurantes lugar de reunión de los asturianos en Chile?
No exactamente porque son de comida argentina, que tienen unas carnes excelentes, pero también he querido hacer un guiño a la asturiana con la inclusión en la carta de fabada y arroz con leche. También callos, que tienen muy buena aceptación.

¿Está unida la colonia emigrante?
No tenemos centro asturiano en Santiago, sino 'colectividad española' y dentro de esta la asturiana, es tras la gallega y junto a la riojana, la más importante.

Fuente: El Comercio - C. del Río
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