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Septiembre
11
vie
2009
Crónica de San Esteban de Cuñaba, El Oriente de Asturias
La Santina a hombros de peñamelleranos. EOA

VIAJE A COVADONGA.- Cuando estoy escribiendo esta crónica, tanto yo como mis convecinos de Peñamellera Baja estaremos con la resaca por ese viaje tan esperado a Covadonga, para ofrecerle el Ramu a la Santina y acompañarla en su día. La Santina nos regaló un gran día de sol, fue un día espléndido aunque, claro, hubo que soportar el calor pero con la emoción ni lo sentimos. A eso de las nueve y media de la mañana los cinco autobuses que se desplazaron desde Peñamellera estaban preparados para salir a su hora en punto, pero tengo que decir que algunos tuvieron que pegarse el gran madrugón pues empezaron a vestirse a las cinco de la mañana, porque eran muchos y lleva su tiempo, ya fue un problema el alquiler de los trajes de aldeana y de porruano por la gran cantidad de fiestas que se celebran en todo el oriente, pero al final nadie se quedó sin vestir. A las once u once y media de la mañana ya estábamos todos delante de la Basílica, preparando las panderetas y dándole el último retoque a los cánticos que, por cierto, tengo que felicitar a todas las aldeanas que lo hicieron muy bien y también el tamboriteru. Al final de la ceremonia nos desplazamos en compañía de la Santina hasta la Cueva, donde se le ofreció el Ramu con el pan. Fue transportada por tramos, a hombros de diferentes grupos, entre ellos estaba ese jugador emblemático asturiano, Quini, al que me tocó a mí estar a su lado, siendo él mismo quien me dejó las andas para que los releváramos los que íbamos de Peñamellera, que fué una gran ilusión y yo creo que es mayor la satisfacción que hemos traído que la ilusión que hemos llevado.

CANTARES DEL RAMO:
1) Santina, auxilio de España,
protección y Madre tierna,
a tu regazo acudimos
hijos de Peñamellera.

2) Paloma del Paraíso
de nuestra Asturias tan bella,
que en La Cueva de este monte
presides desde El Auseva.

3) Bien y paz das a raudales
a quien a tus plantas llega,
confiando en tus mercedes
de tu maternal entrega.

4) Somos los mismos que un día
Madre nuestra, ¿lo recuerdas?
recibimos tu visita
con gaitas y panderetas.

5) Te traemos alegrías
y también nuestras tristezas
en este ramo florido,
que es señal de nuestras fiestas.

6) Para alegrarnos contigo
y decirte nuestras penas;
para gustar de tu amor
en tus brazos, Madre tierna.

7) Para pedirte por todos:
por Cuñaba y San Esteban,
por Suarías y Hontamió,
Tobes, Bores y La Serna.

8) Por Cerébanes y Para,
por Cavandi (La Ribera),
que ven con Lles desde el alto
salmones del Cares–Deva.

9) Por Abándames y Alevia,
que vigilan desde el Cuera
a Siejo y Panes unidos
por un puente de primera.

10) Por Colosía y El Mazo,
puerta de Loja y La Vega,
Narganes y Robriguero,
Merodio y Buelles, fronteras.

11) No te olvides de Cimiano
que en Espioña guarda y vela
tu joya más apreciada
del Oriente de esta tierra.

12) No olvides tampoco, Madre,
a los que lejos y afuera,
marcharon por el sustento
nutriendo de amor a su tierra.

13) A los queridos indianos
que en su corazón te llevan,
sembrando constelaciones
de tu imagen como estrellas.

14) Madre, adiós, de Covadonga
no olvides que aquí se dejan
los corazones unidos
de toda Peñamellera.

Por las prisas de ayer no tuve tiempo de conseguir la foto, pero quedaron en mandarla por internet, espero que llegue a tiempo de salir publicada con esta crónica.
Al terminar nos desplazamos a un famoso restaurante de Cangas de Onís en el que todo salió bien, la comida y la armonía fueron exquisitas y que al final creo que como se suele decir tenía un valor incalculable por lo bien que resultó todo. Quiero felicitar a nuestro párroco, don Francisco, por ese gran esfuerzo y creo que también por los nervios que tendría todos esos días para que todo saliera bien. ¿Os podéis imaginar lo que es controlar a diez personas? ¡Pues imaginaros hacerlo con cerca de trescientas! y no hubo ningún fallo, así que don Francisco, un diez. También tuve la oportunidad ese día ya que se acercó a nosotros al final de la comida de saludar a ese otro sacerdote que también fue párroco de Peñamellera y ahora está en Covadonga y tuvo la amabilidad de despedirse de nosotros acompañado de su madre. Gracias, Paco.

crónica, o mejor dicho, referirme a las fiestas patronales en Cimiano, como se conocen tradicionalmente las fiestas de la Virgen de Espioña, que este año seguro faltarían algunos por estar acompañando a la Santina en Covadonga, pero en fin, yo creo que ahora habrá que esperar otros setenta años, así que recordarles que hasta dentro de muchos años no va a coincidir con la de Espioña. Quiero deciros que aunque estuve en Covadonga no me olvidé de Cimiano, y un vecino me dijo que había habido bastante gente y todo estuvo bien.

CAZA.- Ya se abrió la veda de la caza y parece que los de la Asociación de Cazadores de Peñamellera Baja ya abatieron varios jabalíes. Esperemos que se note en los maizales y también se acaben las hozadas en los praos. Esperemos que, como ya lo habíamos solicitado en estas crónicas, se amplíen el número de capturas; precisamente hoy viene en la prensa que algunas asociaciones de cazadores de Asturias también lo pidieron, creo que va a ser bueno tanto para cazadores como ganaderos, porque los ganaderos tendrán menos daños y las asociaciones de cazadores tendrán menos que pagar.

DEFUNCIONES.- El pasado día 3 de septiembre nos dejó Manolo Berdial, Manolo el Guarda, que tantos años estuvo por la orilla del río con su compañero, también recientemente fallecido, Elías. Nos dejó a sus setenta y seis años pero murió muy arropado por su amplia familia. Quiero mandar mi pésame a todos sus hijos y demás familiares y que tengan fuerza para soportar ese gran dolor que es la pérdida de un padre. Así que a todos ánimos, y hay que tirar para delante.
Y el día 5 nos cayó como un jarro de agua fría la inesperada noticia del fallecimiento de Evencio Llano Noriega, de Bores, a la temprana edad de cincuenta y dos años. En otras crónicas ya dije que estaba ingresado, pero no me esperaba esto. Quiero mandar mi sentido pésame a su madre, Ignacia, que ese día no la pude saludar, bastante dolor tenía ella, y a sus hermanos, y también a sus hijos, y demás familiares. Quiero darles también ánimos para que superen este bache tan fuerte como es el perder un hijo y un padre, repito a esa edad tan temprana como se fué Evencio, ya sé Ignacia que para tí, como madre es muy fuerte perder un hijo. Ya pasaré a saludarte y ánimos que hay que tirar para adelante.

El día del entierro de Evencio me tropecé con Conchita Murias, y me dijo que leía siempre mis crónicas pero que no me había acordado de reseñar el fallecimiento de su marido Jesús. De verdad, Conchita, lo siento muchísimo pero quizás sería cuando estaba en el hospital. De todas formas ya te dije que lo pondría esta semana. Así que le dedico a tu marido Jesús un hueco en esta crónica. Ánimos, Conchita y que en compañía de tu familia miréis para el futuro porque será lo que estará deseando Jesús.

También tengo que reseñar el fallecimiento de un vecino de Panes, que tampoco me enteré, Vicente Monje, mandándoles ánimos a sus hermanos y sobrinos.

CORRESPONSAL

Fuente: El Oriente de Asturias - Corresponsal
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