Página Inicial
Estás en   Inicio >> Actualidad >> Detalle
Diciembre
10
vie
2010
Los investigadores de la cueva de Coímbre imparten una conferencia en Alles
David Álvarez Alonso, Ramón Obeso Amado y José Yravedra

La Casa de Cultura de Peñamellera Alta albergó un pequeño ciclo de conferencias sobre las investigaciones que se vienen realizando desde hace tres años en la cueva de Coímbre. El pasado sábado, cerca de una treintena de personas se reunió en Alles para asistir a la pormenorizada explicación que el equipo de investigadores del yacimiento arqueológico de Besnes ofreció sobre el estado actual de la exploración.

Tomó la palabra, en primer lugar, Ramón Obeso Amado, que inició el acercamiento a los estudios sobre la cueva desde una perspectiva estrictamente espeleológica. Su intervención, titulada “El karst de Coimbre: exploración espeleológica”, trató sobre las características físicas de la cueva. Perteneciente al grupo asturiano de Espeleología L’Esperteyu Cavernícola –grupo que ha realizado la cartografía completa de la cueva-, Ramón Obeso invitó a los asistentes a acompañarle en una fascinante “visita subterránea” —apoyada en abundante material fotográfico y cartográfico— hasta el más intrincado recoveco de la caverna peñamellerana.

Las explicaciones propiamente históricas y arqueológicas corrieron a cargo de los investigadores David Álvarez Alonso —Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED— y José Yravedra —Departamento de Prehistoria y Etnología de la Universidad Complutense de Madrid—, cuya conferencia llevaba por título “Excavaciones arqueológicas en la cueva de Coimbre”

Desde el descubrimiento del espectacular grabado del gran bisonte en 1971, y tras las primeras exploraciones espeleológicas llevadas a cabo ese mismo año por la Lancaster University Speleological Society —que realizó la primera topografía—, la cueva de Coimbre sólo había conocido estudios parciales. En este sentido, A. Moure y Gregorio Gil —quien fuera médico de Alles durante varias décadas—, realizaron en 1972 el primer estudio arqueológico, si bien, centrado en el arte rupestre de la cavidad. Con la excepción de P. Utrilla, que realizó en 1981 el primer intento de atribución cronocultural del yacimiento, no se había vuelto a realizar ningún estudio sistemático.

Es en 2008 cuando el equipo que dirigen David Álvarez y José Yravedra obtiene el permiso de la Dirección General de Patrimonio del Principado para retomar el estudio del yacimiento arqueológico.

Tras la campaña recién terminada de 2010, se puede afirmar con seguridad que la cueva estuvo habitada durante el magdaleniense superior —hace, al menos, 12.000 años—, y el equipo investigador espera poder confirmar niveles de ocupación más antiguos.

Se baraja la hipótesis de que en esta comarca cantábrica, los grupos de pobladores del magdaleniense no habrían tenido como referencia una única cueva, sino varias, y que dependiendo de la época del año y de las condiciones para la caza y la recolección, destinarían las distintas cuevas a diferentes funciones, manteniendo una de ellas como lugar de ocupación y el resto como estancias temporales. En Coimbre destaca la enorme actividad cinegética, existiendo restos que indican actividades de pesca en los ríos cercanos. La importancia de las representaciones parietales —muy rica en grabados, pero exenta hasta la fecha de pinturas— sugiere que la cueva de Coimbre puede haber tenido un pronunciado carácter simbólico —como santuario o centro de reunión—.

Fuente: El Oriente de Asturias - Redacción
Copyright © 2006, Asociación Pico Peñamellera | Todos los derechos reservados | Créditos | Información legal