
AYER HABLANDO con Carmen Campillo, la ex bibliotecaria de Panes, me vinieron muchos recuerdos a la cabeza. A principios de los 90, yo estaba en la segunda etapa de aquella Educación General Básica y todo España tenía la vista en el 92 por los Juegos Olímpicos y la Expo. España vivía en su etapa más onírica, además se celebraba el quinto centenario del descubrimiento de América, todo era perfecto.
Poco después todo fueron escándalos políticos y económicos, pareciera que todo el país se iba a derrumbar así como la torre Banesto de Sevilla, luego del escándalo que terminó con la prisión de Mario Conde y, por otras causas, de Roldán, así como con una fuerte crisis en los bolsillos de los españoles.
20 años más tarde, España, ese país ejemplo de Europa y del mundo por su boom económico se ha derrumbado. La máscara de la Presidencia Europea se quedó en maquillaje puro y duro, encima del malo pues no consiguió tapar por más tiempo lo que se veía venir incluso antes de las últimas elecciones generales. Cuando Rajoy y Zapatero se la jugaban en las urnas, unos se oponían a hablar de crisis y regalaron 400 euros, a pesar de que todos los indicadores nos dirigían a un agujero negro. "Eso son cosas de los de derechas para meter miedo", así lo llegué a escuchar. 20 años han pasado y nos volvemos a ver en una crisis que espanta a todo el mundo. Ninguno de los calificativos son buenos en la prensa internacional y en casi todos anuncian el funeral político de Zapatero, a quien le acusan de no ser previsor y de regalar el dinero público, bien lo dijo una ministra, de la que cuyo nombre no quiero acordarme, "el dinero público no es de nadie".
Así resuenan los ecos desde España, 20 años después. Ahora se festeja el Bicentenario de la Independencia de México, se celebra la Expo Universal en Shanghai y el Mundial está por abrir sus puertas. Eso sí, nos queda una ilusión, la Selección de Fútbol quien nos puede devolver la alegría en estos tiempos de penuria.
En cuanto al día a día en Monterrey, ¡qué contar! Sigue la violencia, ayer secuestraron al que dijéramos concejal de Vialidad y Tránsito de Monterrey y para ello derrumbaron hasta el portón de su casa. Así seguimos por aquí, pero me pasó algo inconcebible el pasado sábado. El caso es que me multaron por pasar el tiempo del parquímetro y el revisor era de Alicante. Pero aparte de que fuera español el revisor me quedé con la boca abierta cuando me dijo que gracias a los Zetas (cártel de drogas muy duro) puede trabajar la gente en PAZ. Inconcebible sobre todo cuando tiene amenazada a toda la ciudad.
Hasta la semana que viene, mientras tanto estoy en twitter: @jlebena
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